Entre Líneas , El Montaje

Entre Líneas , El Montaje




                                    El Montaje


Por Felipe López Pérez  

La simulación, la falsedad, la palabrería hueca y el show mediático, han sido la carta de presentación de Emilio Montero Pérez, hoy presidente municipal de Juchitán. Hasta ahora no ha podido romper la inercia, para pasar de la campaña política a asumir su papel de gobernante. Lo peor de todo es que no se ha dado cuenta que pierde un valioso tiempo en nimiedades, en actitudes mediocres y poses falsas, en vez de asumir el cambio protagónico, _no el que acaba de llevar a cabo en la agencia municipal de Álvaro Obregón- sino aquel que sirva realmente para empujar hacia la cuarta transformación; ¿o acaso es puro discurso? 

Sus compañeros de aventuras políticas, uno que gobierna Salina Cruz y otra que intenta hacerlo en Tehuantepec, ya tuvieron su escándalo político, solo faltaba Emilio, pero acaba de protagonizar el suyo, el cual lo exhibe como un político novato, carente de capacidad para unir lo disperso, sin visión para rebasar los malos instintos de quienes solo viven para urdir los planes malévolos.

Dijo, cuando abrió campaña como candidato a la presidencia municipal, que si su padre viviera, orgulloso de él estaría. Quién sabe. A estas alturas, con tantos tropiezos y muchas ganas de fracasar, con un equipo que no le ayuda pero lo entrena todos los días para la confrontación, debe saber que todos los que confiaron en su proyecto político, si es que alguna vez lo tuvo, se sienten defraudados por su nulo desempeño.

Apenas dos meses lleva al frente de la presidencia municipal y ha protagonizado un tremendo montaje.  Pero con ello pierde más credibilidad en vez de posicionarse en el ánimo de la sociedad juchiteca, que se queja de la inseguridad, de la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos de parte suya y en la falta de acciones inmediatas para combatir los muchos problemas que se han acumulado, debido a la falta de gobernabilidad.

Pero, veamos que pasó en el caso de Álvaro Obregón. Se sabe hasta ahora que el viernes sesionó el colegio electoral. En el seno de la reunión se discutió en presencia de los tres candidatos si llevaban a cabo o no las elecciones en dicha agencia municipal. 

El equipo de Emilio con él a la cabeza, aseguró que ya estaba supuestamente en pláticas con los antieólicos del lugar. Más tarde se supo que aquellos rechazaron no solo la idea de aceptar la celebración de las elecciones sino la posibilidad de entrarle con algún candidato. 

Y advirtieron a Emilio a tiempo que siguiera su ruta, que a ellos no los tocara para nada y tampoco intentara persuadirlos a que apoyaran sus pretensiones en el lugar.

De los candidatos, Edy Charis, según información de los lugareños, fue electo de una alianza denominada Frente por la Democracia, de todos los grupos, donde logró reunir aproximadamente 900 votos para ser el candidato más fuerte.

El otro candidato, César Vicente Orozco reunía también a los grupos tradicionales, entre ellos el PRI, con Hageo Montero al frente y la suma de algunas organizaciones nuevas. Tenía la seguridad de avanzar y ganar las elecciones.

Y el último, Jacinto Alonso Jiménez, candidato de Emilio Montero Pérez. Funge actualmente como agente municipal, por eso es a él quien le beneficia si finalmente quedan las cosas como están, porque seguramente continuará al frente de la agencia, pese a la exigencia de los otros dos candidatos de llevar a cabo en una semana, a más tardar, las elecciones.

Efectivamente, fue Emilio Montero Pérez quien, al arribar al poder, puso como interino a Jacinto Alonso Jiménez, pero además, lo puso como candidato, aun cuando está fuera de la ley. No tenía por qué ser candidato si es autoridad en este momento.

El mismo viernes Jacinto Alonso Jiménez y su padrino político Emilio Montero Pérez querían posponer la elección a como diera lugar. El argumento de los dos era la falta de condiciones. Emilio quería una semana, pero su candidato dijo que mejor de manera indefinida.

Pero los otros dos candidatos exigieron la elección. Ante esta situación la comisión electoral no le quedó de otra que votar para cerciorarse si se llevaba a cabo o no la elección, y la determinación fue tajante: si a elecciones.

Se nombró una comisión para ir a Álvaro Obregón con la idea de ubicar el lugar más idóneo para la elección. Los candidatos presentaron tres propuestas: la casa del anciano, el campo 20 y donde tradicionalmente se votaba, que es frente a los antieólicos. Esta última propuesta fue de Jacinto Alonso Jiménez y la cual de aceptarse iba a ser una abierta provocación. Afortunadamente la idea fue desechada de inmediato.

Sin embargo, esa misma noche, según aseguraron los otros candidatos, Jacinto Alonso Jiménez fue a ver a los antieólicos, para advertirles que el cabildo llegaría al día siguiente, o sea el sábado, para desalojarlos con la fuerza pública. 

Obviamente eso puso a la asamblea a la defensiva y empezó a reunir a su gente para detener supuestamente al ejército que entraría con los regidores.

Por eso al día siguiente la comisión electoral ya no quiso ir a Álvaro Obregón porque se había enterado que la asamblea comunitaria la esperaba para darles un especial recibimiento. Se llamó a los candidatos para informarles que ya no se llevarían a cabo las elecciones, que se había tomado la decisión de suspenderlos ante la falta de condiciones…

Obviamente que a dos de los candidatos les molestó la idea, pero el que estaba de plácemes, porque había logrado su propósito de parar la elección para continuar al frente de la agencia municipal era Jacinto Alonso Jiménez. Por eso los dos candidatos que quedaron inconformes retaron a la comisión electoral a cuyos integrantes les dieron solamente una semana para llevar a cabo las elecciones.

Si ya se había suspendido la elección; si la gente de Álvaro Obregón podría acudir tranquilamente a las fiestas de Xadani, y ya no había problema alguno, ¿a qué fue Emilio Montero Pérez a la agencia municipal?

Lo que queda muy claro es que nadie estaba interesado en amagar o atentar contra la vida del presidente municipal. Ahora, la mecánica de los hechos, que supuestamente se desarrolló en ese lugar o cercano al poblado, según se manejó primero, que había dos muertos y que Emilio estaba herido de bala. Más tarde se dijo que había solamente eran dos heridos y que el presidente solo se encontraba golpeado.

Pero la verdad de los hechos, de todo lo que terminó siendo un show mediático, solamente Emilio lo sabe, porque además como que no le salieron bien las cosas que hasta un vehículo quemaron en el lugar de los hechos.

Ya los antieólicos se deslindaron del asunto, por eso es sospechosa la actitud de Emilio Montero Pérez y la gente que lo acompañó a la agencia municipal, donde al parecer nunca fueron agredidos por nadie. De comprobarse que todo fue un montaje, el presidente municipal quedará mal una vez más ante la sociedad juchiteca