GOBIERNO DE AMLO UTILIZÓ A 322 MIL JÓVENES BECARIOS PARA TRABAJO EN OFICINAS

  • Los jóvenes solo tuvieron acceso a la beca del programa, sin contratos o prestaciones de los exfuncionarios, aun cuando realizaron las mismas actividades. Esto implicó una violación a las mismas reglas de operación.

CDMX.- El gobierno federal utilizó 322 mil becarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro para subsanar en 2019 al personal en dependencias como la Secretaría de Bienestar, de Agricultura, Protección Civil o el Instituto Nacional para los Adultos, luego de que la política de austeridad del presidente Andrés Manuel López Obrador los obligó a frenar la contratación de personal.

Pero en contraste con las contrataciones habituales, los jóvenes sólo recibieron como pago la beca de 3 mil 600 pesos mensuales, y el gobierno se ahorró contratos, prestaciones y antigüedad.

Los jóvenes que laboraron en gobierno en 2019 representaron 28% del total de becarios en ese primer año de operación del programa, cuyo objetivo es vincular con empresas a los jóvenes que no estudian ni trabajan para que adquieran experiencia, y luego puedan autoemplearse o conseguir trabajo.

Este porcentaje también muestra que el gobierno violó los lineamientos de su propio programa, que establecen un máximo de becarios por ubicación, pero sólo en la Coordinación de Programas Integrales de Desarrollo —creada en esta administración, sin presupuesto para contratar personal y dentro de la Oficina de Presidencia— hubo 41 mil 815 becarios. Mientras que 26 mil 939 jóvenes más fueron enviados a delegaciones de la Secretaría de Bienestar en los estados para sumarse a los Servidores de la Nación.

Ambas instancias concentran el mayor número de becarios entre todas las dependencias de gobierno y también rebasan a todas las empresas, pues las que más becarios tuvieron fueron la Asociación de Bancos de México y Bimbo, con 2 mil 883 y 791 becarios, respectivamente.

Sólo en la delegación de Bienestar en Veracruz hubo más de 6 mil becarios; en Chiapas más de 3 mil; en Oaxaca, Guerrero, Coahuila y Puebla más de 2 mil, y cientos más en cada una de delegaciones del país para desarrollar las mismas labores que los Servidores de la Nación, según confirmaron testimonios y funcionarios.

Esto también violó el convenio de colaboración que cada institución debía firmar con la Secretaría del Trabajo para participar en el programa. Según el documento (anexo en los lineamientos de 2019), la institución podía determinar el número de becarios a incorporar, “siempre que no rebase su capacidad operativa ni más del doble del número de trabajadores con los que cuenta”.

La Secretaría de Bienestar, por ejemplo, tiene contratados a 19 mil 607 Servidores de la Nación, e incorporó a más de 68 mil 693 mil becarios, más del triple de la nómina de este tipo de funcionarios.

Con estos lineamientos publicados en enero y junio de 2019, la Secretaría del Trabajo pretendía asegurarse de que los tutores realmente enseñaran algo a los becarios y no que fuesen utilizados para sustituir empleados, pero el propio gobierno lo incumplió.

Incluso, la Auditoría Superior de la Federación ya había advertido a la Secretaría del Trabajo que tener este número de becarios en gobierno “contraponía” sus propios lineamientos, según asentó en la auditoría de cumplimiento forense número 374-DE, realizada como parte del primer informe de Cuenta Pública 2019.

Animal Político buscó a la Secretaría del Trabajo y la Secretaría del Bienestar para conocer su postura al respecto, pero no hubo respuesta.

Labor de gobierno, pago de becario

La Coordinación General de Programas Integrales de Desarrollo fue un área de gobierno creada en esta administración para operar los programas sociales y, pese a encargarse de una prioridad, nació sin estructura administrativa y sin presupuesto para la creación de plazas.

La Ley Orgánica de la Administración Pública indica que esa Coordinación depende de la Oficina de la Presidencia y sólo está integrada por un jefe: el coordinador general de Programas Integrales de Desarrollo, puesto ocupado hasta junio pasado por Gabriel García Hernández, exdirector de adquisiciones en la Jefatura de Gobierno de López Obrador, operador financiero de los fideicomisos de Morena y coordinador de la defensa del voto en las elecciones de 2018.

La Coordinación de Programas, ante la falta de estructura administrativa, operó a través de la Coordinación de Delegaciones de la Secretaría de Bienestar.

Esa Coordinación en Bienestar quedó como responsable administrativa de los Servidores de la Nación, directores de área, una estructura de apoyo y de los delegados federales, responsables de operar los programas en los estados; aunque éstos últimos son nombrados por el Coordinador General de Programas de la Oficina de Presidencia.

Y para ejecutar los programas en terreno, se abrieron en todo el país los Centros Integradores de Desarrollo. Se trata de oficinas instaladas en edificios de gobierno o hasta en espacios prestados por las mismas comunidades, explica Manuel Huerta, el delegado en Veracruz.

Sin embargo, independientemente del esquema, requieren de personal que los atienda, en este caso Servidores de la Nación, que también tienen otras tareas como buscar beneficiarios de programas sociales de casa en casa, verificar centros de trabajo del programa Jóvenes Construyendo el Futuro y hasta ayudan en las brigadas de aplicación de vacunas contra COVID-19.

De acuerdo con Nómina Transparente, hay 19 mil 607 Servidores de la Nación en todo el país que ganan 10 mil pesos mensuales y 13 mil 164 Centros Integradores de Desarrollo.

NAYELI ROLDÁN / ANIMAL POLÍTICO