MÉXICO EN PELIGRO DE UNA TERCERA OLA DE COVID: ESPECIALISTA

  • Hay variantes en el mundo peligrosísimas que no estamos detectando por no tener el número de pruebas suficiente

MÉXICO.- Para Europa, México es territorio de alto riesgo de coronavirus, ya que el país ocupa el cuarto lugar en cuanto a mortalidad en el mundo. Hasta el momento, 224.000 mexicanos fallecieron como consecuencia del COVID-19. Pero en el país no se percibe el pánico al virus; por el contrario, la vida cotidiana ha vuelto prácticamente a su normalidad. Comercios, centros de compras, gimnasios, museos y restaurantes abrieron sus puertas. El domingo (29.05.2021), cerca de 80.000 personas festejaron alegremente en las calles de la Ciudad de México la victoria de su equipo de fútbol Cruz Azul.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, celebra desde mitades de febrero la caída de las cifras de contagios y ve una luz al final de túnel de la pandemia. Eso sería una buena noticia, si no fuera porque la tendencia en Latinoamérica se mueve más bien la dirección contraria. Médicos consultados por DW ven esto con escepticismo.

“El peligro no ha pasado”

“Existe el peligro de una tercera ola”, dice a DW el cirujano y asesor en políticas de salud Xavier Tello. “El virus sigue siendo el mismo, y hay variantes en el mundo peligrosísimas que no estamos detectando por no tener el número de pruebas suficiente. Solo tenemos completamente vacunada a menos del 10% de la población, estamos desprotegidos”.

El docente universitario y experto en Salud Pública Malaquías López Cervantes, por su parte, recomienda ver con ojos críticos las estadísticas oficiales, ya que esta subestima sistemáticamente el número de infecciones. “México hace muy pocas pruebas y, por ende, identifica pocos casos. Seguimos manejando en la oscuridad, sin luz”, afirma.

En cuanto a la poca cantidad de pruebas de coronavirus, nada ha cambiado desde el inicio de la pandemia. Un hecho fehaciente es la baja ocupación de camas de hospital, como confirma el médico Gustavo Rojas, quien dirige la sección especializada en coronavirus en el Instituto Cardiológico Ignacio Chávez, en Ciudad de México: “En las últimas tres semanas los números han sido a la baja, a tal grado que en muchos hospitales, como en el mío, nos estamos reconvirtiendo, cerrando áreas covid para tratar patologías cardiológicas”, explicó a DW. También los hospitales estatales anunciaron que vuelven a recibir pacientes para operaciones de rutina que fueron postergadas durante la pandemia.

Un enigma y varias hipótesis

El motivo de la caída de las cifras hospitalarias, sin embargo, sigue siendo incierto. Otros países de la región luchan en este momento con un aumento de casos de COVID-19. Incluso países como Uruguay y Costa Rica, con un sistema de salud más robusto que México, y Chile, uno de los que van a la cabeza en vacunación. Una de las causas podría ser las mutaciones, que se extienden desde Brasil, en principio, hacia toda Sudamérica. Pero las variantes brasileña e india ya fueron identificadas también en México. “Ni siquiera después de las vacaciones de Semana Santa, cuando mucha gente se fue a la playa, se dispararon las infecciones. Eso nos tomó por sorpresa ya que nos habíamos preparado para una nueva ola”, señala Rojas.

Para Malaquías López, es posible que haya más casos de coronavirus asintomáticos, o leves, que no sean registrados por los test ni tampoco en la consulta médica, y, de ese modo, no aparezcan en las estadísticas. La campaña de vacunación también podría jugar un papel en ello. Si la población de más edad expuesta al coronavirus es inmunizada, disminuyen los casos graves y la necesidad de hospitalización en terapia intensiva. En México, la tasa de vacunación está en un 9,7 % a nivel nacional, más que el promedio de la población mundial, de 5,5 %. En el grupo de riesgo de las personas mayores de 60 años, ya un 25 % está vacunado.

Rojas no descarta que, especialmente en la capital mexicana, donde la situación en enero y febrero era dramática, muchas personas ya sean inmunes al coronavirus debido a haberse curado de una infección. “Tal vez se trata de una especie de inmunidad de rebaño entre los vacunados y los que se infectaron en enero y febrero y se curaron”, estima. Pero eso no se aplica a otras regiones. “Se empieza a ver un repunte en estados como Quintatana Roo, Campeche o Baja California”, indica Tello, “y eso debería ser una advertencia”.

La vacunación como un imán de votos

Sin embargo, la actitud es justamente la opuesta en México, y eso tiene que ver con la política. Este domingo se celebran elecciones intermedias, luego de las cuales habrá un recambio de 21.000 cargos políticos, desde diputados hasta gobernadores y alcaldes. La alianza gobernante de Morena quiere defender su mayoría en el Congreso y conquistar otros cargos en las gubernaturas. Pero las encuestas muestran un perfil variopinto, y el balance del gobierno de López Obrador es magro. La economía mexicana se estancó en 2019 y se contrajo en 2020 en un 10 %. Según la CEPAL, un 50,6 % de los mexicanos es pobre. Cuando López Obrador asumió el poder, lo era un 41,5 %. En sus tres años en el poder fueron asesinadas más de 85.000 personas.

Morena eligió la pandemia, y, sobre todo, la campaña de vacunación, como uno de los temas centrales de su campaña electoral. Un cálculo que, evidentemente, le está saliendo bien, como refleja una encuesta del 1 de junio publicada por el periódico El Financiero. Según esta, un 74 % de los mexicanos que ya están vacunados están a favor del gobierno, frente a un 51 % de los aún no vacunados. “El mensaje es que hemos dominado la pandemia, cuando eso no es así. Es muy pronto para cantar victoria”.

SANDRA WEIß / DEUTSCHE WELLE