UN PARTIDO SE COME A OTRO, ANTE LA PUTREFACCIÓN POLÍTICA EN MÉXICO

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  • “Ante la putrefacción del quehacer político inducido por el partido del gobierno, existe la necesidad de sumar esfuerzos y abrirnos a la sociedad”.

MÉXICO.- Con sus principales aliados —el PAN y el PRI— volcados en un cambio de estrategia política, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se ha fusionado con el Partido Humanista en lo que ha sido visto como un intento por sobrevivir en el futuro electoral inmediato.

“Ante la putrefacción del quehacer político inducido por el partido del gobierno, existe la necesidad de sumar esfuerzos y abrirnos a la sociedad. Hoy refrendamos nuestro compromiso de cerrar filas con el Partido Humanista para convertirnos en un @PRDMexico más fuerte”, escribió el lunes en Twitter, Jesús Zambrano, presidente nacional del PRD.

El PRD es un partido que llegó a representar la principal fuerza de oposición y que actualmente se ha visto reducido a depender de los números que le dejó la alianza con los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), sus antiguos rivales y con los cuales ahora irá coaligado en al menos cuatro de los seis estados que renovarán sus gubernaturas en 2022.

Zambrano ha sido, precisamente, uno de los defensores de la alianza Va por México, la cual buscaba mantener hasta 2024, pese a que los resultados del pasado proceso electoral fueron mínimos: el sol azteca perdió su registro en 16 entidades al no alcanzar el 3 por ciento de los votos y en siete de éstas no alcanzó ni el 1 por ciento de la votación.

Ahora se ha fusionado con un partido que en 2015 perdió su registro a nivel nacional y que en 2018 lo hizo en la Ciudad de México, al conseguir poco más de 46 mil votos (0.96 por ciento) en la elección de la Jefatura de Gobierno en la que contendió su candidato Marcos Rascón; 95 mil (1.99 por ciento) en las diputaciones locales, y 96 mil en las alcaldías (2 por ciento).

La unión entre estas fuerzas políticas se remonta al pasado proceso electoral de 2021, cuando la dirigencia perredista de la Ciudad de México, que encabeza Nora Arias, la exjefa delegacional de la Gustavo A. Madero —uno de los bastiones que Morena arrebató al perredismo en 2018— anunció en septiembre de ese año la adhesión de la agrupación política Ciudadanos en Transformación, como se denominó en ese entonces el Partido Humanista.

“Nuestro objetivo es uno: apoyar a la única opción de izquierda real, que es el PRD, privilegiando la postura Humanista de Ciudadanos en Transformación que, como Asociación Política Nacional (APN), tiene una postura progresista”, dijo en ese entonces, Luciano Jimeno Huanosta, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de esa agrupación, que en el pasado proceso electoral buscó una Diputación federal por el IV Distrito de Iztapalapa, la cual perdió ante Gerardo Fernández Noroña.

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