NANCY ORTIZ UNA PELIGROSA ADVERSARIA POLÍTICA

Por Claudia Martínez

Violencia, estigmas, religión, política, cacicazgos, compromiso, lealtad, retos, machismo, mujeres, felicidad,  son realidades y paradigmas en un México donde la violencia hacia las mujeres se incrementa y los feminicidios aumentan. Donde ser mujer, madre, política y exitosa tiene precios muy altos, y sumar a ello el ser indígena, oaxaqueña y política cobra dimensiones donde soy hay de dos, remontar patrones de exclusión, marginación y pobreza convirtiéndolos en retos a vencer para crecer o victimizarse.

Este es el contexto y la realidad que enmarca la vida y la historia que define a Nancy Ortiz Cabrera,  una mujer nacida en San Juan Bautista Cuicatlán, quien tiene bajo su responsabilidad el éxito o fracaso de los programas de bienestar social  del gobierno federal en  Oaxaca, uno de los estados más pobres de México.

Se sabe  privilegiada y en consecuencia su compromiso no es una circunstancia política , es la suma de circunstancias de la hija de una madre soltera y unos abuelos maternos comerciantes, cuya sabiduría le dieron las herramientas para crecer con la certeza que solo puede dar la independencia económica a las mujeres, el trabajo diario sin días festivos y fines de semana.

Para muchos una mujer surgida de la nada, para otros una peligrosa adversaria política.

Etiquetada como la súper delegada, “ojos y oídos del presidente Andrés Manuel López Obrador”, Sin títulos académicos reflexiona, analiza, se autocritica y comparte desde la austeridad de su oficina, su historia.

Ni feminista, ni católica.

 Su brújula es el pequeño matriarcado, ella, sus hermanas y su madre.  Las tardes en su Cuicatlán donde a los ocho años., recuerda, acompañaba a su madre a las reuniones de la Asociación…, el otro PRI, el que no aceptaba los cacicazgos.  Su madre Natividad, madre soltera que  fue dotada con el dinero suficiente para iniciar su propio negocio y una casa, la casa.

Ahí íbamos, en las tardes al cerrar el comedor con mi madre, yo tenía ocho años,  no entendía muchas cosas. No solo éramos las hijas de “La Nati”, sino también las chamacas, las que compartíamos con mi madre la libertad de  ir a reuniones a los barrios.  Libres de tiempo pero no de ocupaciones ni de responsabilidades.

Sin hombre en casa mi madre nos enseñó a ser independientes a resolver no a depender.

Desde siempre supe que éramos diferentes y cuando las cosas políticas se complicaron, mi tío fue candidato a la presidencia municipal y lo perdió por 8 votos.

Ahí se rompió la lucha del PRI contra el otro PRI. Yo ya tenía quince años, y decidí apoyar la izquierda en mi comunidad.  Salomón Jara, Manuel Pérez Morales, Flavio Sosa, Saúl Vicente, y muchos más.

Eso nos costó irnos, desplazamiento por violencia política, se llama hoy, Entonces solo fue decisión y convicción, Enfrentar a los caciques del PRI nos levo a irnos.

Llegamos a Tultitlan, sin nada, mi madre y mis hermanas, yo tenía quince años. Y empezamos de ceros, con nuestro comedor la Cuicateca, no fue fácil.

Mi única meta era luchar  en contra de la injusticia, y de manera paralela levantar el negocio. Lo logramos?. Creo que sí.

Fui candidata, y perdí. Pero fueron mis pares, los que marcaron mi derrota electoral.

Machismo, intereses.  De todo un poco

El negocio nos daba, trabajo permanente, ir al mercado, cocinar, lavar. Y mi  objetivo era,  lograr mejores condiciones de vida para todos.

Después de mis intentos de ser, entendí que mis adversarios estaban en casa.

Ellos, no me tomaban en cuenta. Empecé a ir a la ciudad de México, no ala ciudad de Oaxaca. Marchas, reuniones ahí conocí a López Obrador.

En ese espacio de tiempo conocí al padre de mis hijos, compartimos muchas cosas. Pero su familia era panista. De esos que iban a misa tres veces al día.

Los humos delos recuerdos, quiebran su voz.

Esa voz de miles de mujeres que han construido este país.

Mujeres al alba.

Culpa  ¿le pregunto?

Recordando la última novela de Carlos Montemayor.

“Mujeres al Alba”

El tiempo apremia, lo sé.

Tiene en puerta una gira al Istmo.

Nancy busca la próxima gubernatura?

Responde, No.

Mi compromiso y trabajo es cumplir como delegada.

Yo sé de tandas, de cajas de ahorro,  de ser y luchar.

No acepto recomendaciones, ni avalo cuotas de paridad.

Y camino, simplemente camino cierta de lo que soy, de lo que sé.

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